Volkswagen Group, uno de los mayores fabricantes de automóviles del mundo, necesitaba un sistema completo de conducción autónoma para coches totalmente autónomos, no la asistencia al conductor que ya llevaban sus modelos Audi.
Ganar la autonomía implicaba respaldar a un único desarrollador estadounidense de pila completa bajo las condiciones regulatorias más avanzadas de Estados Unidos: VW eligió Argo AI, de Ford, en lugar de Aurora.
Según los informes, VW sopesó cerca de 2000 millones de dólares por Argo; Ford había invertido 1000 millones de dólares en Argo en 2017; Aurora recaudó unos 530 millones de dólares en una ronda liderada por Amazon en 2019.
VW se asoció con Aurora Innovation, la startup fundada por el exjefe de conducción autónoma de Google, Chris Urmson, cuyo 'Driver' estaba destinado a permitir coches completamente autónomos; según los informes, VW incluso había intentado comprar Aurora el año anterior.
Cuando el acuerdo estaba a punto de caducar en junio de 2019, VW se negó a renovarlo y, según los informes, optó por Argo AI —cofundada por Bryan Salesky, compañero de Urmson en el equipo del desafío DARPA de 2007— junto con la 'alianza global' con Ford anunciada ese enero, que ambas compañías dijeron que podría extenderse a vehículos eléctricos y autónomos. Días antes de que se conociera la ruptura, Aurora sumó a Fiat Chrysler como cliente de pago para vehículos comerciales de conducción autónoma.
Según el informe de junio de 2019, no se había cerrado ningún acuerdo entre VW y Argo. Aurora no quiso confirmar la ruptura, afirmó que los acuerdos con Hyundai y Byton seguían en pie y presentó su conjunto de socios como en crecimiento; Diess, de VW, defendió públicamente la cooperación con un actor estadounidense.
VW trató a su proveedor de autonomía como un problema de alineación estratégica: eligió la startup cuyo principal respaldador era su propio socio de alianza.
La regulación determinó la geografía: Diess dijo sin rodeos que las condiciones regulatorias de Estados Unidos convertían a un socio estadounidense de autonomía en la opción racional.
El episodio refleja la consolidación de pila completa que Urmson predijo, con los fabricantes de automóviles obligados a tomar partido entre los pocos proveedores creíbles.
Ser un cliente temprano compra influencia, no lealtad: quienes buscan una plataforma cambian al proveedor cuyos respaldadores se alinean con sus propias alianzas, y la startup desairada consigue un nuevo cliente en cuestión de días.
Al 11 de junio de 2019, ningún acuerdo entre VW y Argo se había llevado a cabo. Aurora mantuvo sus programas con Hyundai y Byton, acababa de monetizar a Fiat Chrysler y contaba con una nueva ronda de aproximadamente 530 millones de dólares liderada por Amazon.
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Las fuentes
- VW breaks with Amazon-funded autonomy startup for one backed by Ford The Verge · theverge.com ·