AWI es la organización sin fines de lucro financiada por los gravámenes de los productores de lana, responsable de la I+D y el marketing de la lana australiana; WoolQ es su plataforma de comercialización en línea para comprar y vender lana.
Que el componente de mercado de WoolQ pueda venderse comercialmente y recuperar parte de los 6,3 millones de dólares invertidos, aunque ya existen plataformas de lana en funcionamiento y no se alcanzaron los objetivos de adopción.
6,3 millones de dólares de fondos provenientes de gravámenes de los productores de lana a lo largo de más de cinco años, con otros 600.500 dólares previstos en el plan operativo de junio para el ejercicio fiscal.
AWI creó WoolQ como una plataforma de comercialización en línea para la industria lanera, financiada con gravámenes de los productores, con objetivos de 1.700 registros de productores de lana y el 2% de toda la lana australiana comercializada.
Un informe independiente de desempeño publicado en agosto de 2021 recomendó una revisión interna; no se alcanzaron los objetivos de registro ni de volumen comercializado. En la instancia de Senate Estimates de marzo, el director de operaciones John Roberts dijo que WoolQ aún no había cobrado a los usuarios ni generado ingresos porque los volúmenes eran demasiado bajos; la senadora Bridget McKenzie calificó de increíble destinar tanto dinero a algo que no estaba dando resultados. Ahora se cobra a los vendedores 5 dólares por fardo. El presidente Jock Laurie dijo en un seminario web que AWI estaba preparando un prospecto para el componente de mercado mientras la trazabilidad seguía en desarrollo.
La decisión es un raro desmontaje público de una apuesta fallida de plataforma por parte de un organismo sectorial, con las cifras —6,3 millones de dólares, cinco años, objetivos incumplidos— todas registradas.
La prueba de un mercado es la liquidez, y la propia historia de WoolQ lo demuestra: nunca alcanzó el 2% de la lana nacional comercializada y solo empezó a cobrar una vez que existieron volúmenes.
El plan separa la pieza defendible (la trazabilidad) de la invencible (un segundo mercado lanero), que es la forma correcta de desinvertir.
WoolPoll, la votación trienal sobre el gravamen, estaba en marcha, un recordatorio de que en los organismos financiados por gravámenes, el capital paciente puede retirar su paciencia.
Un mercado vive del volumen. Si los actores establecidos ya tienen dificultades para lograr caudal, una plataforma adicional financiada por gravámenes no puede crear liquidez por arte de magia: hay que cortar las pérdidas antes de que lo hagan los pagadores del gravamen.
Al 17 de septiembre de 2021 se estaba preparando el prospecto y el consejo aún no había aprobado el plan; el componente de trazabilidad seguía en desarrollo y los vendedores pagaban 5 dólares por fardo. En el material no se informa ningún precio de venta ni comprador.
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