Flexport es un transitario que mueve contenedores marítimos por todo el mundo, combinando software logístico para el seguimiento y la optimización con el servicio real de transitario, y obteniendo aproximadamente el 15 % del coste medio de 2000 dólares de mover un contenedor.
Que digitalizar el transitario de carga en papel supera a los gigantes consolidados, por lo que Flexport tenía que convertirse en un transportista real, financiado con una valoración previa al dinero manejable de 800 millones, no con una más arriesgada de más de 1000 millones.
Tras crecer importando patinetes desde China y venderlos en línea, Ryan Petersen pasó dos años en las cadenas de suministro chinas, cofundó ImportGenius para indexar datos de manifiestos de embarque y llegó a la conclusión de que el propio transitario estaba anticuado. Fundó Flexport en 2013, la hizo pasar por Y Combinator y, a mediados de 2016, ya había movido carga hacia o desde 64 países para más de 700 clientes, con inversores como Founders Fund y GV.
Flexport recaudó una Serie B de 65 millones de dólares en septiembre de 2016 con una valoración de 365 millones, lo que elevó la financiación total a 94 millones en ese momento. En septiembre de 2017, TechCrunch informó, a partir de cinco fuentes, de que Flexport había cerrado una Serie C de 110 millones de dólares con una valoración previa al dinero de 800 millones —principalmente con inversores existentes, incluido DST— tras rechazar ofertas superiores a 1000 millones para evitar una ronda a la baja si el mercado tropezaba. La empresa tenía más de 400 empleados en siete oficinas, esperaba unos 500 millones de dólares de ingresos en 2017, había recortado cinco días a los envíos de carga inferior a contenedor completo y destinaba capital a sus propios muelles de carga cruzada en Hong Kong y Los Ángeles: el paso de los bits a los átomos.
El transitario es un mercado de un billón de dólares cuyo flujo de trabajo central seguía siendo papel, Excel y fax, por lo que la oportunidad de software era enorme y no estaba reclamada.
Flexport combinó datos y ejecución: su software optimizaba el enrutamiento a partir de sus propios datos de envíos, recortando cinco días al trayecto de carga inferior a contenedor completo, mientras que los competidores más antiguos operaban por corazonadas.
Los transitarios incumbentes eran anteriores a Netscape y no podían reconstruirse sobre nueva tecnología, y gigantes como DHL ya habían fracasado en grandes renovaciones informáticas.
Petersen aceptó menos dinero con una valoración inferior a la que ofrecían los inversores, protegiéndose contra una futura ronda a la baja mientras seguía financiando el paso a operaciones de carga reales.
Los sectores aburridos esconden las mayores brechas de software, y los fundadores que aceptan una valoración manejable para evitar una futura ronda a la baja apuestan por el largo plazo, no por el titular.
A fecha de 2017-09-22, Flexport estaba escalando con fuerza gracias a la nueva ronda: más de 400 empleados en siete oficinas, muelles de carga cruzada abiertos en Hong Kong y Los Ángeles con planes de una red global, una comisión de aproximadamente el 15 % sobre el coste medio de 2000 dólares por mover un contenedor frente al 25 % de los competidores, y una expectativa de unos 500 millones de dólares de ingresos en 2017. Petersen enmarcó la Serie C como la financiación de la transición de una empresa puramente de software a una empresa de carga real —de los bits a los átomos—, mientras que TechCrunch señaló que al menos 57 inversores existentes quedaron excluidos de la ronda y las fuentes describieron a Petersen como una máquina.
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Las fuentes
- Freight startup Flexport soars from 'unsexy' to $800M valuation TechCrunch · techcrunch.com ·
- The unsexiest trillion-dollar startup TechCrunch · techcrunch.com ·