Una red social alternativa que se presenta como libre de censura, propiedad de Parlement Technologies, que se había orientado hacia la infraestructura en la nube a través de Dynascale.

Que el talonario de un famoso y una marca de libertad de expresión podían resucitar una red social con 50.000 usuarios activos diarios, algo que ni las redes rivales ni los experimentos fallidos con NFT habían logrado.

Parler fue una de las primeras plataformas en presentarse como una alternativa libre de censura a Facebook y Twitter, pero nunca se recuperó de su expulsión tras el 6 de enero ni del auge de rivales como Gettr y Rumble. La matriz Parlement pasó 2022 buscando ingresos: un mercado de NFT llamado DeepRedSky que vendió casi nada, una lista de correo monetizada que difundía spam al estilo chumbox y un giro en septiembre —la compra de la empresa de servicios en la nube Dynascale y el cambio de marca a Parlement Technologies en torno a una 'infraestructura incancelable'.

Según informó The Verge, en octubre de 2022 Parlement llevaba semanas intentando deshacerse de la plataforma social; al menos un posible comprador calificó el precio pedido como enormemente inflado y quedó atónito ante las cifras de usuarios activos diarios. El 17 de octubre, Ye —días después de que una serie de comentarios antisemitas provocaran su veto en Instagram y Twitter— anunció que compraría Parler. El consejero delegado de Parler, George Farmer, declaró a The Wall Street Journal que la expulsión de las plataformas la convertía en 'una solución muy atractiva para sus problemas de censura'; su esposa, la influencer Candace Owens, se había acercado a Ye en su desfile de moda de París.

El acuerdo se anunció, no se cerró: un posible comprador especuló ante The Verge sobre si Ye llegaría a cerrarlo, y señaló que Ye tenía menos de 100 seguidores en Parler antes del anuncio y menos de 16.000 después. Los expertos se mostraron escépticos y citaron la lección de Truth Social: 'no mucha gente usa Truth Social... La gente se entera de lo que dice por otros sitios, como viendo capturas de pantalla', dijo Katie Harbath, exdirectora de políticas de Facebook.

El activo central de Parler —un posicionamiento libre de censura— había dejado de convertirse en usuarios; 50.000 activos diarios no son una red, son una lista de correo.

Las diversificaciones de Parlement (NFT, spam por correo electrónico, infraestructura en la nube) señalaban todas lo mismo: la plataforma social estaba en venta.

El motivo de Ye era la identidad, no la audiencia: vetado en las dos plataformas donde vivía su voz, compró la infraestructura de la expresión misma.

El escepticismo del lado comprador —¿llegaría siquiera a cerrar?— reflejaba que el precio lo fijaba el simbolismo, no los 50.000 usuarios diarios que realmente había.

Cuando el problema de una plataforma es la interacción, un propietario famoso es un pico de marketing, no una solución; y el mejor comprador de un activo en dificultades suele ser alguien que compra otra cosa (una vía de escape de la expulsión de las plataformas).

A 18 de octubre de 2022, la adquisición estaba anunciada y pendiente, y Parlement se negaba a confirmar o desmentir el proceso de venta más allá de que 'Parlement siempre ha estado explorando oportunidades estratégicas para todas sus marcas'. The Verge informó de que los posibles desenlaces iban desde un acuerdo cerrado que no lograra reactivar el uso hasta un colapso que aun así dejara reforzadas las credenciales de libertad de expresión de Ye y a Parlement todavía en posesión de una plataforma reducida.

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Las fuentes

  1. The ugly business logic behind Kanye West's Parler acquisition The Verge · theverge.com ·